Actualizado el 9 de septiembre de 2026
Privacidad
Qué datos tocamos, cuánto duran y cómo se borran. Escrito para que se entienda, no para que no se entienda.
Lo más corto posible
Tu voz vive dentro de la sala y se borra con ella a las 12 horas. La película entera nunca sale de tu máquina; cuando doblas con otras personas, el tramo de unos minutos que van a doblar y el video de tu cara sí pasan por nuestro almacenamiento, viven dentro de esa sala y se borran solos en menos de dos días. Jugando en un solo aparato no sube nada de eso. No usamos cookies para medir y no te seguimos entre visitas. Lo único que guardamos con nombre y apellido es tu cuenta, si te creaste una.
Quiénes somos
TeGustaDoblada es un juego para doblar escenas entre amigos. No estamos afiliados a ningún estudio ni a ninguna película, y no alojamos material de nadie. Para cualquier cosa de esta página, incluidos tus derechos sobre tus datos, escríbenos por el canal de reclamos.
La película: la entera no la tenemos; el tramo que doblan, sí
El video se abre en tu navegador. La película entera nunca sale de tu máquina: no la subimos, no viaja a ningún lado y no tenemos una copia. Si la borras de tu computadora, dejó de existir para nosotros — porque nunca existió.
Hay una excepción y es nueva, del 8 de septiembre de 2026. Cuando doblas con otras personas, quien arma la sala sube el tramo recortado —los minutos que van a doblar, cinco como máximo, nunca la película entera— para que los demás lo vean sin tener que conseguir el archivo. Antes de eso hacía falta que cada uno tuviera la película en su máquina.
Ese tramo vive dentro de esa sala y solo ahí. Su dirección se arma con el código de la sala, así que dos salas de la misma película no comparten nada y no hay forma de llegar a él desde una escena ni desde ningún listado nuestro. Se borra solo, sin que nadie haga nada.
Tres cosas que esto no cambia. Jugando en un solo aparato no se sube nada: el archivo ya está en la máquina que lo reproduce. Una escena publicada no guarda un solo cuadro de video, ni antes ni ahora. Y no armamos con esto ninguna biblioteca de películas: cuando la sala muere, el tramo muere con ella.
Tu voz
Cuando grabas tus líneas, el audio se sube a la sala en la que estás jugando y vive adentro de esa sala. Cuando la sala desaparece, a las 12 horas, el audio desaparece con ella. No hay archivo, no hay historial, no hay muro público donde alguien pueda encontrar lo que grabaste.
Nadie de nuestro lado escucha esas grabaciones. No las analizamos, no las copiamos a otro lado y no entrenan ningún modelo. El único análisis que existe corre entero en tu navegador y sirve para dibujar la onda que ves mientras grabas.
Tu cara, si prendes la cámara
La cámara viene apagada y grabar tu cara es opcional. Nunca se prende sola, ni siquiera si dijiste que sí en la sala anterior.
Jugando en un solo aparato, el video se queda entero en tu navegador y no pasa por ningún servidor nuestro. Doblando con otras personas sí viaja, desde el 8 de septiembre de 2026, y por un motivo concreto: sin eso los demás no pueden verte en el video que se llevan al final.
Donde viaja vive dentro de esa sala, igual que el tramo de película, y se borra solo. La copia que queda en tu propio navegador dura 12 horas y después no se devuelve más, aunque hayas cerrado la pestaña — antes moría al cerrarla, y eso cambió porque quien recargaba la página exportaba un video sin su cara sin enterarse.
Lo que no cambió: nadie de nuestro lado la mira. No la analizamos, no la copiamos a otro lado y no entrena ningún modelo.
Tu cuenta, si te creaste una
Entrar a una sala por link nunca pide cuenta. Armar escenas sí. Entras con tu cuenta de Google y recibimos de ahí lo mínimo: tu nombre, tu correo y tu foto de perfil. Eso queda guardado en nuestro servidor. No pedimos nada más y no tenemos tu contraseña — nunca pasa por nosotros.
Si entras a una sala como invitado, el nombre que escribes vive dentro de esa sala y se borra con ella. No hace falta que sea tu nombre real.
Las escenas que armas
Una escena que armas es texto y números: los tiempos de cada línea, quién la dice, qué dice, en qué idioma habla la película, dónde se recorta y unas miniaturas chicas para reconocerla. Eso sí se guarda en nuestro servidor, porque es lo que se comparte cuando pasas el link.
Una escena queda a nombre de la cuenta con la que la armaste, y es lo que te deja editarla desde donde entres. Guardamos el identificador de esa cuenta junto a la escena, y nada más: quien la lee no ve de quién es.
Medición: sin cookies, y sin seguirte
Queremos saber si el juego funciona, no quién eres. Por eso la medición va sin cookies y sin identificador que sobreviva a la pestaña: medimos la sesión, no la persona. No podemos reconocerte si vuelves mañana, y esa es la idea.
Lo que se manda es corto y lo puedes leer entero: qué pantalla abriste, que se armó una sala, que la partida arrancó, que llegó al estreno, y si el micrófono falló y por qué. Los códigos de sala y de escena se sacan antes de mandar nada, así que ni siquiera viaja a qué jugaste.
Como no hay cookies de analítica, tampoco hay cartel de consentimiento. Las cookies que vas a tener son las de tu sesión —solo si te creaste una cuenta, y son las que sostienen el login que pediste tú— y una que recuerda en qué idioma prefieres leer esta página. Esa última no dice nada de ti y no sale de tu navegador.
Con quién trabajamos
Para que esto funcione hay cuatro proveedores detrás, y ninguno recibe más de lo que necesita:
- Google — tu login. Entras con tu cuenta de Google, y es lo único con lo que se entra.
- Cloudflare — la aplicación que estás usando, las salas, las escenas, tu cuenta, y el almacenamiento donde pasan el tramo de película y el video de tu cara mientras la sala vive.
- PostHog — la medición. Recibe qué pantalla se abrió y cuatro momentos del juego, sin cookies y sin nada que diga quién eres.
- Resend — solo si nos escribes un reclamo: es lo que hace llegar tu mensaje a nuestra casilla.
Cuánto dura cada cosa
- El audio de una partida — 12 horas exactas. Lo borra un despertador nuestro junto con la sala, sin que nadie haga nada.
- El tramo de película y el video de tu cara — entre 24 y 48 horas, y solo si doblaste con otras personas. Los borra una regla del almacenamiento que no sabe contar en menos de un día entero; por eso decimos dos números y no uno.
- Tu cara en tu propio navegador — 12 horas.
- La película entera — no aplica: nunca la tuvimos.
- Las escenas que armaste — hasta que las borres.
- Tu cuenta — hasta que la borres.
Los dos primeros renglones son dos relojes distintos y por eso dicen números distintos. El de la sala es nuestro y es exacto. El del almacenamiento es del proveedor y cuenta por días enteros: decir «12 horas» a secas para todo sería más corto de leer y sería falso.
Tus derechos
Puedes pedirnos acceso a tus datos, que los corrijamos, que los borremos, que dejemos de usarlos o que te los demos en un archivo para llevártelos. Escríbenos por el canal de reclamos y te respondemos dentro de los 30 días. Si vives en la Unión Europea o en el Reino Unido, además tienes derecho a reclamar ante la autoridad de protección de datos de tu país.
Tu cuenta la puedes borrar tú mismo desde tu cuenta, sin pedirnos permiso ni explicarnos nada.
Menores
Esto no está pensado para menores de 13 años y no les pedimos que se registren. Si eres madre, padre o tutor y crees que un chico creó una cuenta, escríbenos y la damos de baja.
Si esto cambia
Cuando cambiemos algo importante lo vas a ver en la fecha de arriba. Si el cambio afecta a lo que hacemos con tu voz o con tu cuenta, lo avisamos dentro de la aplicación: no lo escondemos en una actualización silenciosa.
En qué idioma vale esto
Esta página existe en español y en inglés. Si las dos versiones llegaran a decir cosas distintas, vale la española: la traducción está para que se entienda, no para crear una segunda política.